L’equip petit

El equipo de fútbol infantil del Margatania F.C es, probablemente, el peor de España. Sin embargo, los jugadores del equipo pueden darnos una lección a todos sobre que significa ser unos verdaderos campeones.

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Pocas veces un vídeo de 9 minutos consigue emocionarte, motivarte y hacerte reflexionar tanto como lo ha conseguido este L’equip petit, al que he llegado a través de Sergio Gil Pérez de la Manga (te pongo el nombre entero Sergio. No queremos que tu madre se enfade ¿verdad?).

Y no es que L’equip petit trate sobre grandes cuestiones filosóficas, la teoría de los 7 chakras o  ni las técnicas mushin de nivel 33 que está aprendiendo Enrique Comba en su peregrinaje vital. No. L’equip petit es la historia del peor equipo de fútbol infantil de Cataluña.

Pero, lo verdaderamente importante, el mensaje que nos enseñan los chicos del Margatania F.C. es que, ser el peor no está reñido con ser un autentico ganador.

Si, son los últimos de la tabla, pero no han olvidado que, ser los primeros no es su verdadero objetivo, sino una clasificación arbitraria que otros quieren imponerles.

Juegan para divertirse, aprender y mejorar. Tienen claro lo que quieren y saben como quieren conseguirlo: disfrutando de cada intento.

Durante toda mi vida, he conocido a gente mucho más inteligente que yo, más preparada, con más recursos. Pero, sorprendentemente, la mayoría de ellos no parecían muy felices. Si tenían una característica en común es que parecían haber perdido el foco.

Trabajar más, para conseguir un puesto de trabajo con más salario con el que poder comprar cosas más caras… y tener que trabajar más, para poder conseguir un puesto de trabajo con más salario con el que poder mantenerlas y comprar cosas aún más caras, no es un objetivo vital, es una rueda para hámsters.

Emprender para crear una empresa que puedas vender y así… poder crear otra empresa que puedas vender, tampoco parece muy inteligente. Arriesgarte para poder crear algo tuyo y vivir haciendo lo que te gusta parece mucho más interesante.

¿De verdad sabes lo que quieres y a donde vas? Hace mucho tiempo que me di cuenta de que, los verdaderos triunfadores, son los que tienen el valor suficiente como para preguntarse a si mismos “¿Qué es lo que realmente quiero? ¿Qué es lo que necesito para ser feliz? ¿Un barco? ¿Vivir de programar o vendiendo bocadillos?” Como los jugadores del Margatania F.C., unos verdaderos campeones.

  • vellebue

    La verdad es que este es el típico post que te hace reflexionar sobre cuestiones de fondo.

    Yo, como casi todos los de mi generación, he crecido con la célebre idea de “si te tiras muchos años estudiando y consigues un título universitario en una carrera de las duras tendrás un gran trabajo y una vida sobrada y plena”. Parecía que había un camino trazado, más o menos exigente,  que en cierto modo era la garantía de que las cosas te deberían ir bien si lo seguías. Un camino claro sin una meta clara pero que necesariamente tenía que ser buena, el camino justificaba la meta.

    Personalmente he tenido la gran suerte de que ese “tipo de camino” coincidía en gran medida con aquello que más me gusta o que creo que se me da mejor. No obstante si hay algo que he lamentado es haber tardado mucho en darme cuenta de algo tan elemental como que un camino que no se sigue con la aspiración de alcanzar una meta determinada y bien definida es necesariamente un camino equivocado. Es la meta la que determina el camino y no al revés.

    Pero como dice el proverbio (¿Turco?) no importa cuanto tiempo hayas podido seguir el camino, importa que en un momento dado te des cuenta de esa circunstancia y actúes en consecuencia.

    Saludos.

    • Muy buen comentario Ángel.

      Ojo… que yo he sido y soy zocolotroco como el que más. He estado MUCHOS trabajando muchas horas para… para… la verdad, ahora mismo, no lo recuerdo. No creo que tuviera muy claro el objetivo ^_^

      Yo no creo que sea malo trabajar 47 horas al día si eso te ayuda a conseguir tus objetivos y estas contento con ello pero, trabajar por trabajar, como pollos sin cabeza… eso no puede ser nunca el objetivo 🙂

      Un abrazo,
      David

    • “un camino que no se sigue con la aspiración de alcanzar una meta
      determinada y bien definida es necesariamente un camino equivocado”

      No estoy muy de acuerdo, casi siempre el camino suele ser más importante que la meta, conozco alguno que parece que hipoteca su vida hacia una meta, que al final me temo que se traducirá en poca cosa

  • Raul Cotrina

    Si trabajaban sólo para conseguir más y más dinero, como único target vital, entonces es que no eran más inteligentes que tú.

  • Anónimo

    Todo esto me recuerda una presentación que vi hace poco en InfoQ:
    http://www.infoq.com/presentations/Making-Apps-That-Dont-Suck

    Si trabajas por dinero tu software será de pero calidad

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  • Miguel Ángel Díez

    Hay un, no sé si es proverbio, refrán, dicho, …. que se acerca un poco a lo que entiendo por vivir: “No es más feliz quien más tiene sino quien menos desea”.

    Salu2 a to2

  • Pakitochocolatero

    Yo creo que la meta es muy importante y debe ayudarte a motivarte durante el camino pero si la meta merece la pena el camino suele ser duro, muy duro y mantenerte firme y constante durante éste se convierte en algo muy difícil. Con lo que yo creo, coincidiendo con “jmarranz”, en que el camino es lo más importante.

    Por cierto David, me encantan tus gafas!!! jejeje

    saludos.