Hasta que duela

El libro oficial del buen emprendedor dice que no hay que contratar a nadie "hasta que duela". Pero ¿Y si decidiéramos escribir nuestro propio libro?

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Hasta que duelaEl “manual oficial del buen emprendedor” dice que no debes contratar a nadie hasta que duela.

Hasta que duela. Es decir, hasta que no puedas dar un buen servicio a tus clientes o tu vida personal comience a irse al garete.

Es una opción muy respetable, pero yo he preferido escribir mi propio libro y contratar a alguien en cuanto pueda. Y ahora puedo.

No es que sea tan soberbio como para pensar que sé más que nadie sino que, más bien, creo que no tengo ni idea de cuál es la mejor manera de hacer bien las cosas, como todos.

Pero, si tienes proyectos en cartera que no puedes arrancar por falta de tiempo y posibles clientes que rechazas por no poder atenderles como quieres y ellos merecen, contratar parece una opción bastante lógica. Arriesgada, pero lógica.

Y una vez que decides contratar a alguien que te ayude, en una empresa con la mitad de recursos -uno- dedicado a marketing y negocio; y el resto -otro- dedicado a la programación pura y dura, ¿qué faceta se debería reforzar? ¿Técnica o negocio? La conclusión a la que hemos llegado es que ambas… y ninguna de las dos.

Cuando montas una empresa, cuando emprendes, lo haces creyendo que puedes crear un producto o proporcionar un servicio, si no de más calidad o más competitivo que el de tu competencia, por lo menos diferente.

Pero lo cierto es que, en el día a día de una empresa, existen un montón de actividades que no son productivas: facturas, correos, trámites, reservas, llamadas. Es lo que yo denomino metatrabajo.

Aunque lo más tentador es emplear a alguien que realice una labor facturable y con un retorno de inversión inmediato [highlight]¿No parece tener sentido contratar a alguien que te ayude y libere de todo ese metatrabajo para que puedas centrarte y potenciar la actividad donde aportas mayor valor añadido?[/highlight]

Si estás creando un producto, ¿no tiene más sentido que trabajes más horas en lo que realmente eres bueno?  Y si te dedicas a dar servicio, ¿no será mejor que las horas que trabajes para tus clientes sean lo más productivas posibles, aunque tengas que facturarles algo más para poder soportar tu estructura?

Probablemente, esta estrategia sea un rotundo fracaso en un país donde las empresas no suelen luchar por conseguir más calidad sino por conseguir precios más baratos, pero ya que te metes en el lío de montar algo por tu cuenta, si te tienes que estrellar, por lo menos que sea intentando demostrar tus ideas y cumplir tus sueños.

[box style=”rounded”]UPDATE

Hay gente que se preguntará ¿Por qué no subcontratar ese metatrabajo? ¡Es una gran opción! Pero, en mi caso en concreto, ya he subcontratado casi todo lo subcontratable. Lo que necesito, lo que busco, es esa persona que me libere de todo lo que no sea producir. Producción pura.

Y eso implica hacer muchas pequeñas grandes cosas. Un trabajo para un perfil difícil de encontrar: un unicornio. Pero de eso hablaremos otro día…[/box]