8 consejos sobre cómo emprender a los que no he hecho caso

Porque no hay una manera de emprender BIEN. Cada uno tiene su propio camino, lo difícil es seguirlo.

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[box type=”info” style=”rounded” icon=”none”]NOTA DEL AUTOR

El texto original de este artículo se publico en la Bonilista de la semana pasada, pero más de una persona me ha pedido que lo traslade al blog para poder dar su opinión sobre el mismo.

El objetivo del artículo no es explicar sobre cómo se debe emprender, sino todo lo contrario: plantear que no hay un camino mejor que otro a la hora de emprender. Lo que le ha funcionado a otro no tiene porqué funcionarte a ti. Algo que me hubiera gustado leer hace mucho tiempo…[/box]

Dejé Sixservix hace un año con el empeño de crear aplicaciones en Internet que todos pudieran usar y que me permitieran vivir trabajando en lo que me gusta, como me gusta y con quien me gusta, como miembro de Funius.

En el camino, se cruzó Atlassian… y nuestra cabezonería por hacer las cosas a nuestra manera. Lo que nos ha llevado hasta aquí y ha retrasado nuestro objetivo. Pero, ahora que, casi, podemos tocarlo con la yema de los dedos, quiero compartir una serie de 8 consejos de expertos y gurús sobre cómo emprender a los que no hemos hecho NI PUTO CASO, por si alguien encuentra útil nuestra experiencia intentando crear algo. Pero, sobre todo, para que entiendan muchas de las cosas que hemos hecho o dicho en los 12 últimos meses.

  1. Crea una startup. No estamos creando una startup, sino un negocio que, además, da la casualidad que utiliza Internet como canal. No sabemos si algún día escalaremos o tendremos un potencial tan grande como para que alguien quiera comprarnos por zillones de dracmas… y nos da igual. No queremos que nos compren, queremos tener clientes.
  2. Busca financiación. Solo buscaremos financiación cuando la necesitemos, no ya para sobrevivir, sino para desarrollar lo que tengamos entre manos. Hemos emprendido siendo demasiado mayores como para ser cool, pero eso nos ha permitido ahorrar. Tampoco es que seamos muy valientes. En el Internet patrio, sin un prototipo funcional, no consigues financiación sino limosna.
  3. Trabaja de forma exclusiva en tu idea. Compagino mi iniciativa emprendedora con el trabajo como embajador de Atlassian, lo que me ha permitido no sólo seguir teniendo ingresos mensuales, sino aprender cómo se trabaja en el demasiadas veces idealizado Silicon Valley y conocer gente muy interesante. Antes de ser trabajador de la compañía, ya era un fanático de sus valores y productos. Así que, está siendo un placer y un orgullo representarlos en España.
  4. Céntrate en un único proyecto. En ello estábamos… cuando Gloria nos pidió ayuda para intentar evitar el cierre del obrador de empanadas del que viven ella y su familia. Todos sabíamos que era una decisión desastrosa a nivel empresarial. Y todos decidimos intentarlo. Sabemos que puede hacer que nos estrellemos, pero, si nos estrellamos, al menos lo haremos junto a nuestros valores.
  5. Construye tu marca personal. Yo no quiero vender servicios, sino productos –los míos o los de Atlassian- así que me da igual que la gente no sepa lo que hago, piense que soy un mangurriano o un vendedor de humo. Algunos confunden una sobreexposición –blogBonillaTV, twitter…- a la que  me obliga mi trabajo como embajador con una supuesta marca personal. Reto a cualquiera a que encuentre una presentación o artículo mío sobre mis supuestas cualidades para prestar tal o cual servicio… mi marca personal no existe, no se planifica. Soy YO, para bien o para mal.
  6. Haz Networking. No hemos visitado ni un solo Iniciador, ni First Tuesday, ni Betabeers ni nada por el estilo. Básicamente, porque no hemos tenido tiempo. Eso sí, he hecho mucho Pintxo Management con todo el que ha querido conocerme y, gracias al apoyo de Atlassian, he recorrido MILES de kilómetros dando charlas en eventos, grupos de usuarios y universidades, lo que me ha permitido conocer gente muy interesante, gente que HACE COSAS, aunque no nunca salgan en la prensa rosa del emprendimiento patrio.
  7. No trabajes con la familia. Candela, mi mujer, quería cambiar de trabajo y de vida y, siendo periodista, en los tiempos que corren no hay más opción que emprender. ¿Quién era yo para impedírselo? ¿Tenía más derecho que ella por haber sido el primero en intentarlo? Y, con nuestros recursos, no tenía sentido dispersar esfuerzos. Así que, se subió a bordo.
  8. Nunca es un buen momento para… Por supuesto, el manual del buen emprendedor, dice que tienes que trabajar no 12, sino 14 horas. Vivir porpara tu idea… pero tu idea ni quiere ni necesita que vivas por y para ella, eso sólo lo creen algunos inversores, los más listos… o los más tontos, según se mire. Y por eso, fue una inmensa alegría cuando, una semana después de que Candela dejara su trabajo, nos encontramos con el cuarto miembro de Funius:

Pequerrecho con 12 semanas

Si todo sale bien, Pequerrecho –aún no sabemos si es niño o niña- se incorporará a la empresa a principios de Noviembre.

Si nuestro sueño implicara que no podemos disfrutar al crear una familia o trabajando como nos gusta… más que un sueño, parecería una pesadilla.

Ignorar a tanto gurú y experto no hubiera sido tan fácil todos los anti-gurús y profesionales que nos hemos ido encontrando y de los que aprendemos cada día: Guillermo, Ana, Goio, David, Fernando, Dani, Jordi, Roberto, Alex, José, Diego… y alguien que nos enseño que, la gente que más sabe es la que empieza una charla diciendo “yo no tengo ni puta idea de nada“, el abuelo Molpeceres. Pero, sobre todo, sin el apoyo incondicional de mi socio, amigo, pana y brodel Jeroclo, el espartano, que piensa exactamente lo mismo que yo: lo más probable es que nos estrellemos, pero si lo hacemos, nadie podrá decir que no lo hicimos yendo rectos contra el muro, sin abandonar nuestras ideas.

Y después de tanta filosofía, creo que ya es hora de que hablemos de cosas prácticas. En la próxima Bonilista, presentaré nuestro primer proyecto.